miércoles, 16 de octubre de 2013

REGATA CANAL DE MALLORCA: ESOS ORGULLOSOS NOVATOS





El pasado fin de semana, de 11 a 13 de octubre, se celebró la segunda edición de la regata canal de Mallorca, con salida en el port Ginesta y llegada a Pollença. Y desde el club CNC, la planteamos como el siguiente paso a nuestra evolución.





104 millas náuticas con vientos previstos de fuerza tres, componente Este, nord-este. Bueno, no nos parecía mal, regata rápida, no demasiado mar y tampoco demasiado técnica. Parecía que se ajustaba a nuestras necesidades: nuestro equipo de nueve personas contaba con escasa experiencia en este tipo de navegación.: para el 80 % de la tripulación iba a ser su primera regata y su primer salto a las islas. Un buen reto sin duda.

Una vez en Castelldefels y habiendo comido y hecha la inscripción, nos acercamos a la reunión de patrones. Nosotros, para no perder detalle, fuimos la plantilla al completo. Normativa de seguridad, recorrido, instrucciones y presentación del dispositivo de sailing control que daría nuestra posición actualizada cada diez minutos:un gran acierto por parte de la organización. Permitiría hacer la regata más grande, llevándola al comedor de nuestras respectivas casas donde familiares y amigos fueron controlándonos desde la pantalla del ordenador.

Pero vayamos a lo hechos. Resumamos la batalla. Salimos media hora antes de la salida, prevista para las seis de la tarde. Izamos mayor, explicamos el funcionamiento de los rizos y con más prisa que éxito De Bita intentó trasmitir lo que necesitábamos de ella: control de escora y timón con una bolsa algo adelantada en un perfil bastante plano. Aquí llegó la primera mueca por parte de algunos...¿de qué estaría hablando? ¿Contra? ¿Baluma? ¡¿pajarín?!

Un par de gritos después (¡vigila los dedos! ¡cuidado con la cabeza!) fuimos a por el génova...de momento con la baluma cerrada aprovechando al máximo los quince nudos de Este que soplaban...Fue entonces, justo después de dar por buena la forma de la vela de proa que el patrón preguntó el tiempo que restaba para la salida...tres minutos, contestaron.

-No puede ser, nos dan señal de atención a los cinco minutos y la radio no ha dicho nada...

La radio estaba apagada. Bien, empezamos bien, se dijo nuestro singular de Bita. Nadie lo sabe, pero se condenó a si mismo con crueldad por semejantes descuidos.

Pero la tarde era hermosa, llena de barcos ardientes dispuestos a batallar, olas, viento...virada por avante y a toda potencia hacia la línea de salida. Lo bueno de despistarte en el procedimiento de salida es que no te queda más opción que salir por donde puedas, sin conjeturas tácticas.
Y así fue,  llegamos justo a tiempo a unas cinco esloras de la línea por el lado de la boya y mientras parte de la flota se debatía en esa zona en desventes y preferencias, nosostros llegamos con arrancada suficiente para dejar atrás un par de contrincantes.









Quién nos viera pensaría que sabíamos muy bien lo que hacíamos...¿sería cierto?



Lo celebramos con ganas, como se celebran las alegrías en casa del pobre. En este mundo de polares y ratings, en esta competición tan técnica, no hay que desperdiciar ninguna celebración... Un poco pasados de trapo, con escoras de 30 grados, pero sin ganas de reducir ya que íbamos recuperando terreno fuimos mordiendo, deglutiendo, saboreando.  Sin embargo, ibamos algo bajos de rumbo (así es más fácil correr). De no orzar más, no pasaríamos Formentor de un bordo. Mayor algo más adentro (si cabe), un par de graditos a babor y la velocidad se mantenía...hasta el perro haciendo banda.



Bien metidos en la noche, debajo de un cielo parcialmente despejado, el viento subió, obligando a enrollar parcialmente el génova y poner un rizo en la mayor. A partir de entonces fue cuando se desató toda la magia de la regata: luces diseminadas en un infinito negro, al son del rugido de un viento fresco que lanzaba sus esputos en forma de rociones...fue entonces cuando apareció el barco fantasma, fue entonces cuando casi decidimos practicar un abordaje o cuando nuestro querido patrón se dedicó a sus oraciones (lo que pasa en regata queda en la regata). Todo nuevo y muy real.

Amaneció con nosotros en onceava posición a través de una marejada gris y un cielo de nuevo encapotado. Qué bello espectáculo. Nunca he sentido mayor placer navegando que en estos amaneceres de marejada: uno se siente inmerso en un caos de fuerzas que te hacen sentir a la par, pequeño y poderoso.

Y fue en este punto, donde De Bita negoció mal. Viró mal y pronto, hecho imperdonable para un patrón. Disculpas a la tripulación. Por temor a un role en el cabo se viró con más de una milla de margen mientras la gran mayoría de perseguidores apuraron el cabo. Ciao ragazza, digo, regata...

Nos pasaron por dentro, perdimos más tiempo en la siguiente virada y toda esperanza de quedar entre los diez primeros (mucho premio hubiera sido). Una vez en la Bahía el viento cayó alejándonos todavía más...


Sin embargo y a pesar de lo que pueda parecer, la experiencia fue un éxito. Nos manejamos como un equipo (primer logro), dimos la cara contra tripulaciones mucho más rodadas y especializadas (segunda medalla), fuimos capaces de disfrutar y reír tanto en los momentos buenos como en los más duros (que los hubo), y por último la clasificación: 13ª posición de 25 barcos y 2º en la categoría training (para barcos en prácticas).

Tripulación: fue un placer regatear con vosotros, ya miro el calendario para ver cuando nos podemos volver a encontrar...

¡¡¡Equipo!!!


2 comentarios:

  1. Ja ja, si, la salida mítica, doy fe!!! En la llegada quisimos ser prudentes y decidimos no sacar el spi para no lucirnos aun mas... Craso error! Con el 90% de los tripulantes sin tener ni idea de como ponerlo y entrando a todo trapo, nos hubiesen subido al podio!!

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  2. Ole tripulación!! Así me gusta, el CNC mejorando sus clasificaciones en regata!! Bravo!!

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