miércoles, 21 de marzo de 2012

Navegant en un IMOCA com els de la Barcelona World Race

El 31 de diciembre de 2010 (uffff, quant de temps!!!) partían de Barcelona 15 veleros clase IMOCA Open 60 (60 peus d'eslora; més de 18 metres i 4,5 metres de calat!) para dar la vuelta al mundo tripulados por dos personas y sin escalas.
Los barcos estuvieron atracados en Marina Port Vell hasta su salida y vimos partir esta regata en directo.



El barco de los ganadores, el VIRBAC PRAPEC de los franceses Dick y Peyron, presentaba una innovación tecnológica que resultó decisiva para el desarrollo de la competición. Las orzas de deriva curvadas que le permitían planear con mayor facilidad y estar siempre unos nudos por encima del resto de la flota. Hasta se permitió el lujo de parar en Australia para comprar unos souvenirs y hacer unas reparaciones, con la consecuente penalización de 48 horas (seguro que se darían un buen festín, como buenos galos, con jabalí y mucha cerveza).

El FONCIA también presentó estas orzas y voló junto al VIRBAC hasta que rompió el palo y abandonó.

Completaron las 25.000 millas en 91 días (hora más, hora menos en Canarias)... una media por encima de 11 nudos!

Hace unos días, marzo de 2011, un año después de la vuelta de estos "MONSTRUOS", y gracias a la Fundación Navegación Oceánica Barcelona y sobretodo a Josep Gurri, patrón y alumno de Capitán de Yate de Corsa, he tenido ocasión y el PLACER de probar un velero como los de la Barcelona World Race; un velero tipo IMOCA, el MIRABAUD, atracado en el Port de Barcelona, en el Centro de Interpretación de la Barcelona World Race, enfrente del hotel W.



Cocina reducida a la mínima expresión. Un fogonet, una pica y una neverita. La comida...sin comentarios; todo liofilizado.
El lavabo no existe y ducha... las que quieras y a todas horas, estaba fuera, en cubierta.
¡Ah! encima del fregadero hay un espejito muy pequeño...para no poder verse la cara.

En la mesa de cartas encontramos el cuadro de interruptores, el plotter, GPS, piloto automático, radar y los equipos de telecomunicaciones VHF, Inmarsat y Navtex.



Esta era una versión domesticada de los IMOCA Open 60, se parecía mucho al PIPO pero sin mayor enrollable. ¡Y menuda mayor! El palo casi tiene 30 metros y para izarla se necesitó a toda la tripulación tirando de driza.
Con un viento de fuerza 4/5, mayor y trinqueta (foque o génova pequeño) fácilmente superábamos los 10 nudos de velocidad.


¡Hemos disfrutado como enanos! pero no creo que llegue a participar en la próxima edición, prevista para el 2014.


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