Fue nuestra primera regata en el club de vela de Badalona y contábamos con una alineación de lujo: Joan y Kiko de proeles, Laura y Belén al piano, Oriol y Alfred de timoneles y Teresa de "filtro de datos" Un servidor estaba de azuzador.
Sin embrago no nos amilanamos: en el primer bordo pudimos con el que sería nuestro gran contrincante y que después, nos dejaría atrás... No fallamos las viradas a pesar de nuestra falta de etrenamiento y llegamos a la boya de barlo con suavidad, preparando la maniobra de spi....Todo bien coordinado, todo a su tiempo, amurados a babor pasamos de ceñida a largo e izamos a la bestia...y en lugar de desplegarse como una flor en primavera, quedó retorcido, sin responder...y para cuando el azuzador iba a decir: no-habías-dicho-que-habíais-comprobado-el-spi con su "suave" tono habitual, la primavera llegó y la flor se abrió...
Fue nuestro mejor momento, navegábamos cómodos, recortando a nuestros adversarios, que tenían problemas... decidimos que no traslucharíamos, todo recto para después hacer un través hacia la boya de sota.
Y así fue. Y fue entonces cuando arreció el viento, con puntas de 24 nudos de aparente, no conseguimos aligerar el barco adecuadamente, cosa que nos perjudicó. Pero seguíamos ahí, último y penúltimo cruzando viradas, adelantando un sprint final que prometía...
Y todo cambió cuando tomamos la baliza de barlo de nuevo. Decidimos izar de nuevo el spi, a pesar de que la mayoría no lo hizó. El viento era demasiado fresco. Estábamos convencidos de poder aguantarlo. Pero pellizcamos la driza al izarlo y todo se acabó. El spi quedó hinchado pero a casi tres metros de la perilla de palo. Y decidimos navegar así, con nuestro spi impedido. Navegamos bien, pero no tan rápido y nos fuimos mucho de la boya...Por último un través y ver que ya no quedaba nadie. Estábamos solos. Pero contentos. Lo habíamos dado todo. Una muerte digna, que dirían.
No nos rendiremos: los últimos serán los primeros.
P.D: es una sensación extraña cuando pasas la línea de llegada y ves como el barco comité levanta la boya, te estaban esperando, a ti, el último, con ganas de que acabarás de una vez, que tenían que irse a comer...
Dani de bita.
Cuánta razón!
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